El pueblo de Lewis.
En julio de 1865 un grupo de colonos galeses desembarcó en una costa vacía de la Patagonia buscando un sitio donde poder vivir en su propio idioma. Lo que encontraron fue una meseta seca y un valle, el del río Chubut, fértil y completamente aislado.
Lo primero que construyeron no fue un pueblo: fue un sistema de canales para llevar el agua del río hasta la tierra. Lo segundo fue un ferrocarril hasta el mar, porque un valle que produce y no puede sacar lo que produce sigue siendo un valle vacío.
La estación de aquella vía se fundó en 1886 y se llamó Trelew. En galés, «tre» es pueblo y «Lew» es Lewis, por Lewis Jones, el hombre que empujó el ferrocarril. El pueblo de Lewis.
Nos quedamos con ese nombre porque describe el oficio. Aquellos colonos no inventaron el valle ni inventaron el mar. Miraron lo que ya había, entendieron por qué no funcionaba, y construyeron la infraestructura que conectó una cosa con la otra.
Es, literalmente, lo que hacemos con una empresa.
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1865
Desembarco galés en la Patagonia
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1867
Los canales de riego del valle del Chubut
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1886
Trelew, estación del ferrocarril al mar
Fechas de la colonia galesa del Chubut. La empresa es de ahora.
De dónde venimos.
Trelew Labs es una empresa argentina con alma española, que conoce las necesidades de las pymes españolas a la hora de automatizar sus procedimientos. Trabajamos en castellano, y en inglés para quien lo necesite.
No venimos de vender proyectos de software. Venimos de construirlos y de operarlos para un grupo de empresas real, con sus sociedades, su contabilidad, sus obras, su facturación y sus manías. Eso se nota en la primera reunión: le vamos a preguntar por su procedimiento antes que por su presupuesto.
Lo que todavía no tenemos.
La empresa es nueva y no vamos a disimularlo. Aquí no verá logotipos de clientes, ni testimonios, ni un número de proyectos entregados. Cuando los tengamos y nos autoricen a contarlo, los pondremos.
Lo que sí tenemos es la experiencia de haber construido exactamente este tipo de sistemas, y la costumbre de decir qué sabemos hacer y qué no.
Si ha llegado hasta aquí, hablemos.
Cuéntenos qué tarea le está comiendo el día. Con eso tenemos para empezar.